El juicio llegó antes que el diagnóstico. La doctora de la farmacia apoyó el estetoscopio sobre el abdomen de Aislinn y, con una simple auscultación, dijo que había detectado unos supuestos latidos saliendo del vientre de la niña. Sin ninguna otra prueba hizo el diagnóstico: "Señor, su hija está embarazada".

Los ojos de la paciente de inmediato corrieron a la mirada de sus padres, quienes estaban muy sorprendidos: "¿Estás embarazada? ¿Hiciste algo?", comenzaron a cuestionarla. La niña negó con la cabeza ya que, a sus 11 años, aún estaba bastante remoto el inicio de su vida sexual.

"Es eso, o tiene un tumor", consignó la doctora de Farmacias Similares y recomendó llevarla con urgencia a su clínica familiar para análisis y estudios de imagen, pues había detectado un bulto creciendo en el abdomen de la niña que apenas estudiaba el último año de primaria.

No era un embarazo y tampoco una indigestión. A su corta edad, Aislinn Barragán fue diagnosticada con cáncer de ovario en 2014, una enfermedad que se asocia a mujeres mayores de 50 años, pero que también puede ocurrir en edades tempranas.

"Si sólo me hubieran hecho las pruebas (revisiones de farmacia) hubieran dicho que estaba embarazada, pero viendo el ultrasonido en la pantalla, de tan grande que era el tumor no cabía en la pantalla. El tumor era, según lo que me dijeron los doctores y mis papás, del tamaño de un balón de basquetbol. Eso estaba en mi estómago", cuenta ahora la joven de 21 años, estudiante de la carrera de Trabajo Social, que ahora tiene 10 años de remisión por cáncer.

+18%
Aumento en diagnósticos de cáncer de ovario entre niñas y adolescentes de 10 a 24 años, 2023 a 2024

Entre el 2023 y el 2024, los diagnósticos de cáncer de ovario entre niñas y adolescentes de 10 a 24 años registraron un aumento del 18%, de acuerdo con estadísticas del Anuario de Morbilidad de la Secretaría de Salud. Mientras que los diagnósticos de esta enfermedad subieron un 10.4% en todos los grupos etarios, al pasar de 2 mil 834 casos durante 2023, hasta los 3 mil 128 en 2024.

Aunque los diagnósticos de tumores en ovario se concentran en mujeres mayores de 50 años, los diagnósticos entre niñas y adolescentes han crecido gradualmente. Sin embargo, un patrón se repite entre los diagnósticos. De acuerdo con testimonios recabados por La Cadera de Eva, las mujeres jóvenes que detectan síntomas vinculados a esta enfermedad suelen sufrir diagnósticos tardíos o erróneos, minimización de sus síntomas e, incluso, discriminación o negación de servicios médicos, ya que el personal de salud afirma que se trata de embarazos.

Esto se debe a que los síntomas del cáncer de ovario, como inflamación abdominal, náuseas, imposibilidad para orinar o cambios digestivos y de apetito, pueden ser erróneamente interpretados como señales de gestación, lo cual, de acuerdo con especialistas consultados, retrasa la detección temprana para iniciar tratamientos oncológicos.

Aumentan casos de cáncer de ovario entre población joven

Los tumores cancerígenos en ovario ocupan el tercer lugar en México entre los cánceres ginecológicos más frecuentes, sin embargo, sus niveles de mortalidad superan al de mama y al cervicouterino, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública. Por lo que, al no detectarse a tiempo, es uno de los tipos de cáncer más letales para las mujeres.

Cuando la afección maligna aparece en los órganos reproductores femeninos, responsables de la producción de óvulos y hormonas para regular el ciclo menstrual, los síntomas son difíciles de identificar, lo cual puede dificultar su diagnóstico hasta que se encuentre en etapas avanzadas.

Durante años, el cáncer de ovario fue descrito como un "asesino silencioso", una enfermedad que sólo generaba síntomas cuando ya estaba avanzada. Sin embargo, José Antonio Baena González, oncólogo y miembro del equipo multidisciplinario de ginecología del Instituto Nacional de Cancerología, explica que investigaciones recientes han demostrado que 90% de las pacientes diagnosticadas en etapas tempranas reportaban síntomas desde el inicio de la enfermedad. El reto, señala, es reconocerlos oportunamente desde el primer contacto médico.

Cuando esto ocurre en niñas que apenas comienzan su ciclo menstrual o mujeres jóvenes en edad reproductiva, los diagnósticos se ven vulnerados ante el desconocimiento médico en el primer contacto, conductas discriminatorias y errores en la atención que ralentizan el diagnóstico.

La tendencia más alta de diagnóstico se presenta entre mujeres de 10 a 24 años: los casos pasaron de 112 a 132 en un año, un crecimiento cercano al 18%, superior al promedio nacional de 10%. Los estados con mayor reporte de cáncer de ovario en este grupo de edad son Jalisco, Veracruz y la Ciudad de México.

Cáncer de ovario por grupo de edad en México
Comparativo de casos nuevos, 2023 vs 2024
Grupo de edad2023 (casos)2024 (casos)Variación
10 a 14 años 15
20
▲ +33.3%
15 a 19 años 28
41
▲ +46.4%
20 a 24 años 69
71
▲ +2.9%
25 a 44 años 608
642
▲ +5.6%
45 a 49 años 456
414
▼ −9.2%
50 a 59 años 742
887
▲ +19.5%
60 a 64 años 362
381
▲ +5.2%
65 años y más 551
670
▲ +21.6%
Total nacional2,8343,128+10.4%
2023 2024
Los casos de cáncer de ovario aumentaron en la mayoría de los grupos de edad. El mayor incremento porcentual se presentó en adolescentes de 15 a 19 años (+46.4%), mientras que el grupo de 45 a 49 años fue el único que mostró una disminución.
Fuente: SUIVE / DGE / Secretaría de Salud, Estados Unidos Mexicanos, 2023-2024.

Las estadísticas oficiales muestran que entre los años de contabilización, los diagnósticos entre niñas de 10 a 14 años aumentaron un 33.4%, mientras que entre adolescentes de 15 a 19 años, la tendencia creció en un 46.4%.

Para Aislinn Barragán enterarse de que padecía cáncer en su infancia fue inesperado y sin razón aparente: "de un día para otro", comenta. Su menstruación había comenzado apenas un año antes del diagnóstico y no padecía de irregularidades hormonales.

Algunos de los síntomas habían pasado completamente desapercibidos, pero después entendió que podían estar vinculados con su diagnóstico, como la aparición constante e inexplicable de moretones en el cuerpo, dolores de cabeza y sangrados nasales con regularidad.

La alerta de que algo estaba mal en su cuerpo comenzó con dolor en el abdomen. Al comer dulces, uno de ellos se le atoró en la garganta. Tosió tan fuerte que expulsó el caramelo, pero comenzó un fuerte espasmo abdominal que no se detenía. Finalmente, tras pasar por varios doctores y varias pruebas de embarazo, los estudios clínicos confirmaron el padecimiento.

"Hasta que se dieron cuenta que no era un embarazo y tampoco un tumor pequeño me empezaron a dar una atención súper rápida", recuerda la joven. Al momento del diagnóstico, el cáncer se encontraba en etapa 2, en la cual existe una probabilidad de curación del 70%, de acuerdo con el Programa de Cáncer de Ovario y Endometrio del Instituto Nacional de Cancerología.

"Tu tumor es tan grande que, si no te lo quitamos ahora, puede convertirse en metástasis", le decían los doctores. Aislinn fue atendida en el Centro Médico Nacional Siglo XXI, uno de los hospitales de alta especialidad que dependen del Instituto Mexicano del Seguro Social en la Ciudad de México. El tumor fue retirado con cirugía y tuvieron que darle cuatro ciclos de quimioterapia para evitar que la enfermedad se propagara por otros órganos. Dos años después le detectaron quistes benignos en los ovarios, por lo que continúa en revisiones anuales.

Patrón de discriminación que se repite con los años

Escribo sobre el cáncer no sólo como periodista, sino también como sobreviviente.

En 2015, cuando tenía 20 años, empecé a sentir explosiones en el abdomen. La sensación era como si al interior de mi vientre pequeñas galaxias o naves impactaran entre sí. Después comenzó la inflamación. Al principio sospeché de un aumento de peso, pero cuando el dolor se volvió insoportable (me costaba caminar, orinar y tenía poco apetito) supe que no era una reacción normal.

Tras dos semanas acudí al servicio de urgencias del Instituto Mexicano del Seguro Social, ya que tenía acceso a la seguridad social a través de la universidad pública. Aunque sabía que la atención sería lenta, era la única forma en la que podía acudir al sistema de salud para revisión. Tras dos horas de espera, una doctora, acompañada de otros dos residentes, escuchó mis síntomas y, sin revisar mi abdomen o verificar mis signos, me acusó de querer engañarlos.

"Es mejor que nos digas ahora si estás embarazada o se lo estás ocultando a tu familia"

Yo negué varias veces, ya que esa opción no era posible para mi vida sexual. Sin embargo, siguieron con las sospechas. "No podemos hacerte ningún estudio, porque si estás embarazada vas a dañar al bebé", me decían.

De mala gana, la doctora me dijo que tenían que hacerme estudios de orina para verificar, con una prueba de embarazo, si yo no estaba mintiendo. Me dio una bolsita de plástico rota y usada, donde se envuelven los guantes. "Necesito que la llenes de orina", dijo, aunque yo había externado que desde hacía días no podía ir al baño. No volví a acudir al IMSS.

Finalmente, ingresé al Instituto Nacional de Cancerología y el resto es historia. Una histerectomía para retirar el tumor que ya había crecido al tamaño de una sandía: 40 centímetros de diámetro, casi 4.5 kg de peso, el mismo tamaño de un recién nacido. Pasé por cuatro ciclos de quimioterapia y actualmente estoy por cumplir 11 años en remisión clínica, donde cada año verifican que mi cuerpo esté libre de cáncer.

Al enterarme de que lo que me ocurrió le ha pasado a otras mujeres y no es un caso aislado, comencé a buscar testimonios. En redes sociales las historias son constantes.

@ann.jusi
@ann.jusi

En febrero de 2026, Andrea, una usuaria de TikTok (@ann.jusi), relató que durante meses acudió a consultas médicas por estreñimiento severo, inflamación abdominal y dolor, pero que aunque varios médicos la habían atendido, ninguno lograba dar con el diagnóstico. "Cada que yo iba me decían que estaba embarazada, porque mi estómago se sentía y tenía la forma de una embarazada", contó en un video donde narró el proceso que, después de casi un año, terminó siendo diagnosticada con cáncer de ovario.

"Siempre me embarazaban"
Andrea, paciente diagnosticada con cáncer de ovario, en TikTok

Según su testimonio, aunque las pruebas de embarazo resultaban negativas, la sospecha persistía. No fue hasta que una doctora la envió con un especialista en ginecología para realizarse un ultrasonido, el cual reveló que, en uno de sus ovarios, estaba alojado un tumor de 17 centímetros. Días después fue sometida a una cirugía de emergencia, donde el tumor se reventó por su gran tamaño y tuvieron que retirarle uno de los ovarios. En el video describe que el tumor casi se estaba "comiendo sus ovarios", y que tuvo que preservar sus óvulos antes de someterse a quimioterapia, para no correr el riesgo de perder la fertilidad.

"Siempre he dicho que no quiero ser mamá. Pero es muy diferente cuando tienes la opción y decides no tomarla por voluntad propia, a cuando la opción deja de estar", asegura mientras comparte en sus redes sociales el proceso médico que inició a finales del año pasado.

Aunque el relato de Andrea ocurrió una década después del de la autora, las circunstancias fueron las mismas. En lugar de acelerar el diagnóstico oncológico, el personal de salud la señaló por un supuesto embarazo.

Aislinn Barragán
Diagnóstico: 2014, a los 11 años
Hoy: 21 años, estudiante
10 años en remisión
Gloria Piña (autora)
Diagnóstico: 2015, a los 20 años
Histerectomía + 4 ciclos de quimio
Casi 11 años en remisión
Andrea (@ann.jusi)
Testimonio: febrero 2026
Cirugía de emergencia
Preservó óvulos antes de quimio
Yovhana Ríos
Diagnóstico: 2023, a los 21 años
Hoy: 24 años, creadora de contenido
Cirugía en hospital privado

Buscar atención fuera del sistema público

Cuando Yovhana Ríos tenía 21 años acudió por primera vez a una consulta ginecológica para solicitar un método anticonceptivo, pero salió con una noticia inesperada: en uno de sus ovarios se encontraba un teratoma de 18 centímetros que crecía aceleradamente sin que ella lo notara.

Durante años se había acostumbrado a vivir con inflamación abdominal debido a problemas de colitis, por lo que el crecimiento de su abdomen no le pareció anormal. También había dejado de menstruar durante seis meses. Sin embargo, cuando acudió a revisión a su clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social en el estado de Oaxaca, la primera sospecha tampoco fue un tumor.

"Desde que me vio la doctora me dijo que si estaba embarazada. Le dije que no. Me respondió: 'Sí tienes pancita'." Y aunque la primera sospecha de la doctora le pareció errónea, le hicieron varios estudios de imagen para determinar qué estaba ocurriendo.

"Como yo me la vivía inflamada y me acostumbré al dolor, no sentía nada. Salí shockeada porque me dijo que podía ser cáncer. Me tenían que operar de urgencia", recuerda Yovhana, quien actualmente se dedica a la creación de contenido en redes sociales. Su diagnóstico fue en 2023; actualmente tiene 24 años.

Aunque ya contaba con estudios privados que confirmaban la presencia del tumor y la necesidad de atención urgente, cuando ingresó al IMSS la cirugía seguía sin programarse. Yovhana afirma que en el sistema público la trataron como un "conejillo de indias", ya que al ser un diagnóstico muy raro entre mujeres jóvenes, varios médicos la revisaron y le mostraban a otros estudiantes el padecimiento.

"Como era un caso muy raro, querían que los practicantes vieran mi caso y me hicieron como dos o tres ultrasonidos endovaginales. Me lastimaron. Me acuerdo que llamaban a un grupo de gente, lo mostraban y pasaba otro grupo... Me di cuenta que sólo era para enseñarles, y realmente lo que estaban haciendo era dañarlo, porque la máquina puede rozar el tumor y eso puede hacer que se reviente."

"No les importa si estás al borde de la vida o la muerte, porque sólo eres una estadística más"
Yovhana Ríos, sobre su atención en el IMSS

Para José Antonio Baena González, oncólogo del Instituto Nacional de Cancerología (INCAN), este tipo de retrasos suelen comenzar desde la atención inicial. "La principal limitante es la educación de nuestros colegas médicos que atienden a pacientes en primer nivel de atención", explica. Refiere que en las clínicas y hospitales no especializados, donde suele ser el primer contacto de atención con los pacientes, se requiere "mayor capacitación y concientización" sobre el hecho de que este padecimiento también ocurre entre mujeres jóvenes.

Etapas y probabilidad de curación

De acuerdo con el INCAN, hay cuatro estadíos en los que puede detectarse esta enfermedad. Cuanto antes se detecta, mayor la probabilidad de curación: en etapas avanzadas, las posibilidades de recuperación descienden por las altas probabilidades de que la enfermedad se disemine a otras partes del cuerpo a través de metástasis.

90%
Etapa 1
70%
Etapa 2
40%
Etapas 3 y 4

Probabilidad de curación según el Programa de Cáncer de Ovario y Endometrio, Instituto Nacional de Cancerología.

Aunque la madre de Yovhana insistió por la urgencia del tratamiento, en el Instituto Mexicano del Seguro Social retrasaban la atención. Por ejemplo, pese a que ya había confirmación de la presencia del tumor, continuaban haciéndole pruebas para verificar que no se tratara de una apendicitis.

"El médico de guardia le dijo a mi mamá que probablemente lo que estaban esperando es que se me reventara el quiste para retirarme la matriz y los dos ovarios. Mi mamá salió enojadísima y me dijo que nos fuéramos", comenta Yovhana. A su madre la hicieron firmar una responsiva de que, si algo le pasaba, era su responsabilidad. Por eso decidieron dejar la atención pública para buscar un tratamiento privado de urgencia.

Acudieron a un hospital privado al centro de Oaxaca, donde la doctora que las atendió les dijo que el teratoma estaba lastimado debido a los múltiples ultrasonidos transvaginales que le habían hecho en el IMSS, por lo que ese mismo día tuvieron que realizarle una histerectomía. En la cirugía lograron retirarle el tumor, uno de los ovarios y parte de las trompas de Falopio. Más tarde, al revisar el quiste en patología, decidieron que no necesitaba quimioterapia ni otro tipo de tratamiento adicional contra el cáncer.

El costo de salir del sistema público

En México, 6 de cada 10 personas acuden a consultorios de farmacia o consultorios privados en busca de atención en servicios de salud. Esto se refleja en un aumento del 7.9% en gasto de bolsillo en salud, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, del INEGI.

Pese a que las autoridades reportan que el 63% de la población tiene afiliación a una institución de salud pública, persiste un gasto promedio de 6,421 pesos anuales por hogar en salud. La compra de medicamentos representa el 38% de ese gasto, afectando en mayor medida a las familias de menores ingresos, donde estas erogaciones representan el 50% de sus ingresos.

Las jóvenes también mueren por cáncer de ovario

Aunque esta enfermedad suele vincularse a mayores afectaciones de salud entre mujeres de edades maduras, las mujeres jóvenes, menores de 40 años, representan el 12.2% de las defunciones que se han reportado en los últimos 10 años por esta enfermedad, de acuerdo con datos estadísticos obtenidos vía transparencia para esta investigación.

1 de 8
Muertes por cáncer de ovario registradas entre 2015 y 2025 que correspondieron a mujeres menores de 40 años
Defunciones por cáncer de ovario por grupo de edad
2015-2025
Grupo de edadINCANIMSSISSSTE
Menores de 1 año 0 2
0
5 a 9 años 0 3
0
10 a 14 años 0 8
0
15 a 19 años 5
43
1
20 a 24 años 6
79
1
25 a 44 años 101
1,163
68
45 a 49 años 71
947
112
50 a 59 años 197
2,691
201
60 a 64 años 74
1,275
104
65 años y más 117
3,117
166
Total5719,328653
Fuente: datos obtenidos mediante solicitudes de acceso a la información a INCAN, IMSS e ISSSTE (2015-2025). 2025 preliminar en IMSS.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fue la entidad pública que más fallecimientos reportó: 9,328 mujeres fallecidas, de las cuales el 12.5% corresponden a mujeres menores de 40 años (1,163 casos). A diferencia de las otras dos instituciones, el IMSS comenzó a detectar defunciones por esta causa en mujeres menores de 1 año (2 casos), de 5 a 9 años (3 casos) y de 10 a 14 años (8 casos). El INCAN reportó fallecimientos a partir de los 25 años, mientras que en el ISSSTE la edad más baja en la que se dieron fallecimientos fue 16 años.

IMSS: menos diagnósticos, más señalamientos de discriminación

Los datos oficiales muestran cambios en las instituciones de salud pública donde se registran los diagnósticos de cáncer de ovario. En 2023, el 46.6% de los casos fueron atendidos en servicios de la Secretaría de Salud. Para 2024 la proporción aumentó a 49.2%, es decir, uno de cada dos diagnósticos de cáncer de ovario en México se detecta hoy en unidades de la Secretaría de Salud.

En contraste, el Instituto Mexicano del Seguro Social reportó una disminución del 12.7% en los diagnósticos, al pasar de 694 a 606 casos entre 2023 y 2024. Esto quiere decir que, en cuanto a la proporción de diagnósticos a nivel nacional, el IMSS pasó de identificar el 24.5% de los casos en 2023 al 19.4% en 2024. El ISSSTE se mantuvo relativamente estable, alrededor del 20%. Estas tres instituciones concentran más del 90% de los diagnósticos a nivel nacional, mientras que Pemex, Sedena y Semar juntas sólo han detectado el 9.8% de los casos diagnosticados en el país.

Diagnósticos de cáncer de ovario (C56) por institución pública
Comparativo 2023 vs 2024, México
Institución20232024Variación
SSA (Secretaría de Salud) 1,322
1,539
▲ +16.4%
IMSS ordinario 694
606
▼ −12.7%
ISSSTE 585
650
▲ +11.1%
IMSS Bienestar / Prospera 4
12
▲ +200.0%
DIF 0 0
Pemex 4
3
▼ −25.0%
Sedena 0 0
Semar 6
12
▲ +100.0%
Otras 219
306
▲ +39.7%
Total nacional2,8343,128+10.4%
2023 2024
Fuente: SUIVE / DGE / Secretaría de Salud, Estados Unidos Mexicanos, 2023-2024. C56 = tumor maligno del ovario. DIF y Sedena no reportaron casos en este periodo.

Aunque los datos no explican por qué ocurre esta distribución entre instituciones públicas, sí muestran que el acceso al diagnóstico no se distribuye de manera uniforme dentro del sistema de salud y que el IMSS es la única institución que reportó una disminución en los diagnósticos de esta enfermedad. A nivel nacional, los estados con más diagnósticos de cáncer de ovario son Jalisco, Morelos, Oaxaca y la Ciudad de México.

Estados con más diagnósticos acumulados (2023-2024)
Casos nuevos de tumor maligno del ovario (C56), población general
Estado20232024Total% nacional
1Jalisco 983
1,180
2,163 36.3%
2Morelos 244
272
516 8.7%
3Oaxaca 177
143
320 5.4%
4Ciudad de México 134
183
317 5.3%
5Veracruz 151
145
296 5.0%
6Puebla 164
107
271 4.5%
7Guanajuato 74
149
223 3.7%
Total nacional 2023-20245,962 casos68.9% en estos 7 estados
Más de un tercio de todos los diagnósticos acumulados en el país se reportaron en Jalisco.
Fuente: SUIVE / DGE / Secretaría de Salud, Estados Unidos Mexicanos, 2023-2024. C56 = tumor maligno del ovario. Ranking y porcentajes recalculados a partir del desglose por institución y entidad federativa (2023 y 2024).

El oncólogo Baena González considera que uno de los principales obstáculos para el tratamiento efectivo de cáncer de ovario sigue siendo el reconocimiento oportuno de los síntomas. "Casi nunca se piensa en cáncer de ovario de manera inicial cuando una paciente llega con estos síntomas", señala. La distensión abdominal, el dolor pélvico, el estreñimiento o las molestias urinarias suelen confundirse con enfermedades mucho más frecuentes, explica.

La tendencia sobre los malos diagnósticos, retrasos y tratamientos equivocados del Instituto Mexicano del Seguro Social para atender cáncer de ovario se hizo evidente también ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Una recomendación de la CNDH y tres quejas ante CONAMED

La recomendación 56/2025 de la CNDH al IMSS documenta la atención ineficiente a una paciente en el Hospital General de Zona N.1 de Durango, ingresada el 21 de abril de 2023, quien fue expuesta a graves deficiencias y falta de atención en el tratamiento de cáncer de ovario. La CNDH detectó que el IMSS violó derechos como la protección y el acceso a la salud, desde el abordaje del diagnóstico hasta las omisiones para canalizarla al área de oncología. El atraso ocasionó un rápido deterioro en su estado de salud hasta su fallecimiento, el 12 de septiembre de 2023.

Para esta investigación se solicitó, vía transparencia, al IMSS y a la CNDH los reportes y quejas por malos diagnósticos, retrasos o discriminación en el tratamiento de cáncer de ovario; hasta el cierre de este reportaje, la información permanecía pendiente de entrega y sin respuesta institucional.

La Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) sí confirmó haber iniciado tres expedientes de queja vinculados con negligencia, falta de atención o discriminación en el diagnóstico de cáncer de ovario, aunque negó brindar más detalles citando privacidad de datos personales: una paciente de 22 años contra el IMSS en el Estado de México (2019), una paciente de la Ciudad de México contra el ISSSTE (2021), y una mujer de 32 años contra hospitales federales de la Secretaría de Salud (2022).

La Cadera de Eva · Periodismo feminista · 2026